Nuestra misión
Producir, transformar y comercializar alimentos del campo mexicano con calidad y origen, pagando justo al productor y llevando a la mesa de las familias producto sano, accesible y con identidad.
Somos SOCIEPAL, S.P.R. de R.L., una Sociedad de Producción Rural hecha por familias campesinas que decidieron organizarse para vivir dignamente del campo.
Quiénes somos
SOCIEPAL, S.P.R. de R.L. nació de una necesidad muy de campo: sembrar solos sale caro y vender solos sale barato. Al organizarnos como Sociedad de Producción Rural juntamos tierras, manos, maquinaria y palabra para producir más, transformar la cosecha y vender sin intermediarios injustos.
Hoy coordinamos siembras por ciclo, acopiamos en común, damos valor agregado y comercializamos directo. Organizamos proyectos productivos, gestionamos financiamientos y administramos los bienes de la sociedad con cuentas claras, para que el patrimonio quede en las familias y en la comunidad.
Trabajamos con Sociedad de Producción Rural como figura legal, pero en el día a día somos vecinos, ejidatarios, hijos y abuelos que conocen cada surco por su nombre.
Lo que nos mueve
Producir, transformar y comercializar alimentos del campo mexicano con calidad y origen, pagando justo al productor y llevando a la mesa de las familias producto sano, accesible y con identidad.
Ser la sociedad rural de referencia en nuestra región: un campo organizado, tecnificado y rentable donde las nuevas generaciones quieran quedarse a sembrar futuro.
Nuestros valores
Nacimos en la comunidad y aquí nos quedamos. Cada decisión se toma pensando en el ejido, la parcela y la familia. No somos empresa de paso: somos vecinos.
En la práctica: asambleas, faenas y acuerdos tomados en común.
Pago transparente al productor, precio honesto al cliente y reparto claro de utilidades. Que nadie se quede con el esfuerzo del que siembra.
En la práctica: pesaje a la vista, precio pactado y liquidación puntual.
Cuidamos agua, suelo y semilla nativa. Rotamos cultivos, cuidamos la materia orgánica y enseñamos a los jóvenes a producir sin agotar la tierra.
En la práctica: riego responsable y conservación de semilla local.
Nuestro compromiso
Cada cosecha que vendemos se convierte en patrimonio común: maquinaria compartida, insumos a mejor precio, bodega y proyectos que dan trabajo todo el año.
La sociedad rinde cuentas en asamblea: cuánto entró, cuánto se pagó al productor y en qué se reinvirtió. Así se sostiene la confianza.